Viernes, 20 de Enero de 2012 16:02

Aquí su historia


Metas bien definidas, planificación y pasión son los secretos del éxito de Gustavo Adolfo Vargas, un abogado de 30 años, egresado de la Facultad de Ciencias Jurídicas de nuestra universidad, y  quien ha logrado concretar sueños que para otros pueden ser un imposible. Gustavo es un experto legal en transacciones multimillonarias que se realizan  en diferentes países de América Latina como Haití, Jamaica, Paraguay, Uruguay, entre otros.

Todo esto lo realiza desde  su cargo como Consultor Legal de la Corporación Interamericana de Inversiones (CII) del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en Washington. Gustavo es uno de los abogados más jóvenes dentro del equipo y el primer nicaragüense en trabajar en la corporación.

“Me desempeño como consultor legal (Legal Fellow) en la división legal de la CII, en donde formo parte del equipo legal que estructura y prepara la documentación de los proyectos de inversión de capital o financiamientos de la CII en toda la región latinoamericana y el Caribe”, explicó Vargas.

Gustavo después de egresar de la carrera de Derecho inicio a trabajar  en la firma Arias & Muñoz, la cual ha sido galardonada en diversas ocasiones como la mejor firma de abogados en Centro América.  Después de seis años de laborar para la firma, Gustavo decidió aplicar a una maestría en Estados Unidos. “Finalmente obtuve mi maestría en leyes (LLM) en Northwestern University School of Law, unas de las mejores escuelas en derecho de negocios en los Estados Unidos”, comentó.

Sin duda, que Gustavo es un buen ejemplo de perseverancia. “Mi actual puesto lo obtuve a través de una feria de trabajo que se organiza todos los años en Nueva York, mientras cursaba el último semestre de la maestría”.

A esta feria asisten anualmente más de 1 mil estudiantes de las maestrías en leyes de renombradas escuelas de derecho de los Estados Unidos, representando a más de 75 países. “Todos buscan trabajos en las mejores firmas de abogados y en diferentes organismos internacionales. Fue en ese proceso altamente competitivo en donde logré obtener una entrevista con funcionarios del BID y posteriormente ingrese al concurso de la CII”.

 

 

¿Por qué Derecho?

Gustavo Adolfo sin duda nació para ser abogado, la pasión con la que justifica su elección profesional es convincente y clara. “Fui educado con una conciencia social de ayudar al prójimo; y cuando explore las diferentes opciones de estudios universitarios mi objetivo era encontrar una carrera que me permitiera aportar a la sociedad, y de allí me incliné por el Derecho, porque es una profesión multidisciplinaria”, aseguró.

Asimismo, señaló que la importancia del Derecho para una sociedad es crucial. “Sin el derecho, el poder que gobierna a la sociedad, sería una fuerza ciega y sin ningún control”, concluyó.