La formación de líderes emprendedores con visión global, que se declara como el elemento principal de la Misión de la UAM, depende de las experiencias educativas que la Universidad pueda proporcionar a los estudiantes, que son su razón de ser. Para ello, todo el quehacer institucional se orienta al aprendizaje ofreciendo:
· Un ambiente motivador, comunicador de valores y ejemplo de eficiencia en todos los servicios académicos y administrativos.
· Programas académicos flexibles, que respondan a los intereses de los estudiantes y a las necesidades del entorno social y laboral.
· El uso de nuevas metodologías y recursos como la tecnología para facilitar el aprendizaje.
· Actividades formativas que trasciendan el aula de clases y promuevan la formación integral, incluyendo prácticas en escenarios profesionales reales, servicios de consejería y apoyo académico, oportunidades para participar en actividades culturales, deportivas y sociales entre otras cosas.
En función de lo antes mencionado, el proceso educativo en la UAM tiene las siguientes características:
1. Está centrado en el estudiante y su aprendizaje, promoviendo los cuatro pilares de la educación “aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a ser y aprender a convivir”.
2. Está orientado a desarrollar en el estudiante competencias que lo preparen para un desempeño exitoso a nivel profesional y personal.
3. Responde a un enfoque pedagógico que, reconociendo que enseñanza y aprendizaje son componentes de un mismo proceso, pone su énfasis en el aprendizaje y en la construcción individual del conocimiento (en línea con la teoría conocida como constructivismo).
4. Tiene como ejes o temas transversales: la ética, la perspectiva global, la responsabilidad social y la ambiental.
Estas ideas inciden en la forma en que los elementos intervinientes en el proceso educativo se relacionan entre sí, de modo que:
El plan de estudio es diseñado con base en las necesidades de aprendizaje de los futuros profesionales, con el fin de prepararlos para contribuir al desarrollo de la profesión y del entorno.
El estudiante asume el papel protagónico del proceso, participando de forma activa y responsable en la construcción de sus conocimientos.
El docente se convierte en un creador de ambientes y experiencias de aprendizaje que contribuye a la motivación de los estudiantes utilizando las estrategias, recursos y escenarios necesarios para facilitar el aprendizaje y el desarrollo de las competencias definidas en el perfil profesional.
Todo esto en el marco de una gestión eficaz y transparente de los procesos académicos mediante la articulación de las necesidades académicas con la estructura organizativa a fin de resolver ágil y oportunamente los problemas que los ritmos académicos imponen.
Ma. Cecilia Herdocia Balladares
Directora Académica
Universidad Americana (UAM)
Tel: 2278-3800 ext. 5410