La Universidad Americana (UAM) alcanzó un nuevo logro en el ecosistema de innovación digital del país tras destacar de manera sobresaliente en la décima edición del Hackathon Nicaragua 2026. En la fase final del evento, la institución logró ubicarse en el podio nacional al obtener el segundo lugar en las categorías Aficionado y Startup. Estos reconocimientos celebran la capacidad creadora de sus estudiantes, al tiempo que convierten a la UAM en la única universidad que consiguió situar a dos de sus delegaciones entre los puestos de honor en esta edición del encuentro tecnológico.
La participación de la comunidad Jaguar se reflejó en la representación compuesta por nueve equipos finalistas que pusieron a prueba sus conocimientos en desarrollo de software, creatividad y el trabajo multidisciplinario. En la categoría Aficionado, el segundo lugar fue otorgado al proyecto MAIRIN, el cual fue orquestado por las estudiantes Ashley Ling, Yamila Rivas, Emilse Guadamuz, Michelle Aragón y Yuslly Ling. Su propuesta consiste en una aplicación móvil orientada a brindar un acompañamiento a las mujeres a lo largo de las distintas etapas de su vida biológica, desde la menstruación hasta el embarazo y la menopausia, mediante la provisión de recursos digitales y orientación para fortalecer la toma de decisiones sobre la salud femenina.
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Por otro lado, la categoría Startup presenció el éxito del equipo Hackabros, el cual alcanzó la segunda posición de la competencia gracias a su plataforma Escenicapp. Integrado por Franco Aguilera, Valeria Grijalva, David Sánchez, Andrea Duarte y Adriana Larios, este grupo construyó una cartelera digital con el fin de centralizar y difundir la oferta artística y cultural disponible en Managua. Con este esfuerzo, Escenicapp pretende aumentar la audiencia local, los gestores culturales y los creadores artísticos, dando mayor alcance a las actividades de la capital.
Detrás de estos logros se encuentra un trabajo de formación continua liderado por la Dirección de Innovación y Emprendimiento (DIEM), la cual brindó un acompañamiento cercano a todas las delegaciones durante más de tres meses y medio. La preparación incluyó una serie de cinco bootcamps intensivos y múltiples jornadas de mentoría enfocadas en aspectos como la arquitectura tecnológica, el diseño de experiencia de usuario, las estrategias de comunicación y la estructuración de modelos de negocio viables. Este proceso formativo permitió a los estudiantes afinar la relación entre los problemas identificados y las soluciones desarrolladas, así como adquirir la solidez necesaria para defender sus iniciativas ante los jurados.
Sumado a la capacitación teórica y práctica, la Universidad Americana respaldó a los jóvenes participantes mediante el suministro del equipamiento tecnológico para la estructuración y puesta en marcha de sus productos mínimos viables. Este apoyo resultó de gran impacto para avanzar en la demostración de sus herramientas tecnológicas y ajustar las propuestas de valor sobre las plataformas antes y durante la competencia. Con estos contundentes resultados, la UAM consolida su capacidad de ofrecer una formación universitaria integral donde el conocimiento técnico y el espíritu emprendedor se traduzcan en respuestas concretas que contribuyan al desarrollo tecnológico y social del país.
















